Lo que no vemos en las relaciones: puntos ciegos, rango y señales dobles
- Claudia Sánchez
- 26 nov
- 6 Min. de lectura
Hoy quiero hablar de varios temas: los puntos ciegos, el rango y las señales dobles.
Cuando manejas un auto, una parte importante de la conducción es conocer sus puntos ciegos. Esto te cuida a ti y cuida a otros conductores. Sabemos que el carro tiene puntos ciegos y existen varias opciones para manejarlos: ajustar los espejos retrovisores, girar la cabeza para mirar por encima del hombro, usar espejos convexos para ampliar el campo de visión o sistemas electrónicos que alertan visual o sonoramente. ¿Puedes creer todas las opciones que hay?
Y creo que existen precisamente porque no dudamos de que los puntos ciegos están ahí.
Con los humanos y las relaciones, el primer paso también es reconocer que en toda interacción hay puntos ciegos. Ese simple reconocimiento puede ayudarnos a vivir con mayor plenitud y fluidez. Si estamos en estado de negación, pocas opciones podemos crear.
Últimamente, he estado fascinada leyendo a Arnold Mindell, creador de Process Work o Trabajo de Proceso. En este último año he reflexionado mucho sobre el poder y descubrí que en Process Work se habla del rango.
El rango es la cantidad de poder o privilegio que una persona tiene en un contexto específico. Incluye poder social, psicológico, estructural y espiritual. Mindell dice que solemos ser inconscientes de nuestro propio rango y que esa inconsciencia puede generar conflicto.
Yo creo que mi vida ha sido poder moverme de tal modo que vea en alguna esquina eso que está inconsciente y traerlo a lo consciente, primero lo hice a través del yoga, sola en mi mat, ahora a través de la Comunicación Noviolenta, con otras personas.
Mindell distingue varios tipos de rango:
• Social: educación, dinero, redes, apariencia, movilidad.
• Psicológico: seguridad interna, estabilidad emocional, autoconfianza.
• Estructural: roles, liderazgo, autoridad formal.
• Espiritual o interno: presencia, intuición, centro interno.
Curiosamente, Mindell conecta el rango con los puntos ciegos. Afirma que solemos notar el rango de otros, pero no el que ejercemos nosotras mismas.
Algunas formar en que podemos notar cómo aparecen los puntos ciegos es cuando:
minimizamos el impacto de nuestras palabras,
asumimos que nuestra forma de ver el mundo es la “normal”,
damos por sentadas nuestras habilidades, educación emocional o recursos internos.
Hay un rol del poder y del rango en el conflicto, y reconocerlo es fundamental. Identificarnos en exceso nos deja con culpa, reconocerlo nos permite movernos diferente y tal vez, ser más creativos y recuperar agencia.
Para mí ha sido una bendición acompañar conflictos de otras personas, porque puedo ver cómo el rango y otras condiciones crean realidades completamente diferentes dentro de una misma situación.
En mi vida personal también lo he experimentado: el rango determina qué tan segura, escuchada o legitimada se siente una persona en un espacio. Esto lo viví cuando pasé de ser consultora a empleada y cuando fui migrante. Yo era la misma persona, pero mi rango cambió, y con ello cambiaron la seguridad, la escucha y la legitimidad que percibía. Me hubiera encantado tener la consciencia que tengo ahora, lo cierto es que cada vez más mi enfoque esta en el tema de la pertenencia, la pertenencia sana lo que ni lo clínico ni lo político alcanza. Pero ese será un tema para otro artículo.
Dos personas pueden estar viviendo el mismo evento, pero en mundos completamente distintos. ¿Les ha pasado?
Una persona “solo da una opinión”, pero para otra puede sentirse como una imposición.
Lo que para alguien es “normal”, para otra persona puede ser amenazante.
Lo que para una persona es fácil de hablar, para otra es riesgoso o vulnerable.
Cuando empezamos a notar que nuestra experiencia NO es universal, se abre un espacio en la mente y en el vínculo.
“Las personas con diferentes rangos no viven el mismo mundo, aunque estén en la misma habitación.” (The Deep Democracy of Open Forums, 2002)
Señales dobles
En Process Work, una señal doble ocurre cuando una persona envía dos mensajes distintos al mismo tiempo: uno consciente y otro inconsciente. Mindell dice que estos mensajes contradictorios crean confusión, tensión y malentendidos, porque las personas no saben a cuál responder. Según Mindell, hay dos tipos:
1. Verbales – no verbales
Es cuando lo que dices y cómo lo dices no coincide.
Ejemplos:
Dices “estoy bien”, pero tu voz está apagada.
Dices “quiero escucharte”, pero miras hacia otro lado.
Dices “no me molesta”, pero aprietas la mandíbula.
La señal primaria es consciente; la secundaria es involuntaria. (The Dreambody in Relationships, 1987)
2. Intrapsíquicas (entre roles o partes internas)
Este tipo es más sutil. Ocurre cuando una parte de ti quiere algo y otra parte tiene miedo o se opone… y ambas se filtran en tu comunicación. Hay deseo, resistencia y vulnerabilidad al mismo tiempo.
Ejemplos:
Quieres poner un límite, pero tu tono se vuelve inseguro.
Quieres pedir algo, pero tu cuerpo se retrae.
Quieres ser firme, pero tu sonrisa transmite complacencia.
La mente dice una cosa, el cuerpo dice otra, y la emoción otra. (Working with the Dreaming Body, 1984) Un ejemplo de esto es cuando le pides a alguien que se exprese más, pero cuando se expresa, respondes con agresividad a su opinión porque no estas de acuerdo con ella.
Relación entre el rango y las señales dobles
1. El rango inconsciente produce señales dobles sin que lo notes
Cuando una persona tiene más rango (social, psicológico, estructural o interno), puede enviar mensajes contradictorios porque:
cree que está siendo clara cuando no lo está,
subestima su impacto,
no nota la tensión o el miedo de los demás.
Ejemplo:
Un líder dice “pueden hablar con total libertad” (señal consciente), pero su postura rígida transmite “yo tengo el control” (señal inconsciente).
El rango hace que la señal primaria tenga más peso y que la secundaria pase inadvertida… para la persona que tiene el rango.
2. El rango bajo hace a las personas más sensibles a las señales dobles
Las personas con menos rango tienden a:
percibir más rápido las señales contradictorias,
sentirse inseguras al no saber a cuál responder,
experimentar confusión o retraimiento.
Mindell dice que las relaciones se vuelven tensas cuando la persona con más rango no ve sus propias señales dobles. (Sitting in the Fire, 1995)
3. Las señales dobles revelan puntos ciegos de rango
Los puntos ciegos aparecen cuando:
el mensaje consciente viene de tu rol de alto rango,
y el mensaje inconsciente viene de un temor, vulnerabilidad o parte secundaria no reconocida.
4. Las señales dobles como puerta para ver tu rango
En Process Work, las señales dobles son pistas para descubrir tu rango oculto:
¿Qué parte de mí habla con más poder del que noto?
¿Qué parte está intentando decir algo, pero la reprimo?
¿Qué se filtra a través del cuerpo o de mi energía?
Las señales dobles muestran dónde tienes poder —y dónde no lo ves.
Ejercicio: El mapa del rango invisible
Este ejercicio te ayuda a descubrir puntos ciegos de rango: esos lugares donde tenemos más poder del que creemos y que afectan cómo nos relacionamos.
1. Nombra la situación
Piensa en una interacción reciente donde hubo tensión, distancia o confusión.
Pregúntate:
¿Qué estaba pasando?
¿Con quién?
¿Qué quería realmente?
Escribe solo 3–4 líneas.
2. Localiza tu rango en 4 dimensiones
Dibuja cuatro columnas y pregúntate en cada una:
a) Rango social
¿Tenía más educación, acceso, recursos o estatus que la otra persona?
b) Rango psicológico
¿Mi seguridad interna me dio más voz o claridad?
c) Rango estructural
¿Mi rol me daba autoridad?
d) Rango interno/espiritual
¿Estaba más centrada o conectada conmigo misma?
Marca con ✔️ donde tuviste más rango del que imaginabas.
Puede que tengas más en unas dimensiones y menos en otras.
Por ejemplo, cuando usé este ejercicio con una situación con mi mamá: yo tenía más rango en las dos primeras dimensiones, ella en la tercera, y en ese momento ninguna tenía mucho rango interno.
Aquí suelen aparecer los puntos ciegos…
3. Identifica el choque de realidades
Como dice Mindell: “Las personas con diferentes rangos no viven el mismo mundo, aunque estén en la misma habitación.”
Pregúntate:
¿Cómo viví yo la situación?
¿Cómo pudo haberla vivido la otra persona, desde su rango?
Escribe dos párrafos cortos: mi realidad / su realidad.
4. Encuentra el punto ciego
Responde:
¿Qué parte de mi rango no estaba viendo?
¿Qué impacto pudo haber tenido en la otra persona?
¿Qué interpretación cambió al reconocerlo?
5. Cierra con responsabilidad compasiva
“El mayor peligro del rango es su invisibilidad para quien lo posee.” (Power, 1992)
Para cerrar, escribe una frase como:
“Reconozco que en esta situación tenía rango en ____ y no lo estaba viendo.”
“La próxima vez puedo usar ese rango para crear más seguridad, claridad o espacio.”
Cuando tomamos conciencia de nuestro poder y lo usamos en beneficio del vínculo, nos empoderamos todos y generamos mayor confianza y colaboración.
Claudia Sanchez
Life & Wellness Coach
Entrenadora Certificada de Comunicación Noviolenta
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