Comunicación que bloquea la conexión y la empatía en las relaciones personales
- Claudia Sánchez
- hace 3 días
- 3 min de lectura
Cuando nos sentimos relajados, conectados con la alegría, cuando confiamos en la vida y en los demás, la comunicación y nuestras relaciones fluyen más. Es como si tuviéramos un banco de energía relacional, donde los impactos de las relaciones se pudieran llevar más fácilmente. Para mí es como estar en un estado de homeostasis con nuestro entorno.
Pero, a veces no es así, a veces nuestras necesidades fundamentales no están atendidas, tenemos miedo o estamos irritables, nos duele algo y eso hace que nuestra relación con nosotros mismos, otros y el entorno sea menos fluida, nos toma más esfuerzo, especialmente cuando nuestro sistema nervioso está activado o en modo supervivencia.
La comunicación es una habilidad que permite crear realidades: cuando alguien nos ve, nos llama por nuestro nombre, percibimos que importamos, que nos tienen en cuenta, creamos una realidad relacional donde lo difícil de la vida es más llevadero. Pero cuando el tono es hostil, cuando no nos ven o reconocen, cuando no son tenidas en cuanta nuestras necesidades, cuando nos gritan, cuando nos juzgan, cuando nos comparan, eso nos lleva a desconectarnos de nosotros mismos y de los demás.
Desde el enfoque de Marshall Rosenberg y la Comunicación Noviolenta (CNV), hay formas de comunicarnos que favorecen la conexión y la empatía y otras que generan distancia o desconexión.
3 formas de comunicación que conectan y favorecen la empatía:
1. Observar sin juzgar
Hablar de lo que pasó sin etiquetar ni interpretar. Esto requiere poder distinguir observaciones de juicios, ser fieles a lo que percibimos sin exagerar o minimizar.
Ejemplo:
“Eres irresponsable.”
“Cuando llegaste 40 minutos después de la hora acordada…”
2. Expresar sentimientos y necesidades
Pasar de culpar al otro a revelar lo que está vivo en nosotros. Cuando hablamos describimos lo que pasa afuera de nosotros y toma tiempo y atención, poder describir lo que pasa internamente. A veces, nos da miedo hacerlo porque no sabemos si los demás van a poder entender o cuidar esa vulnerabilidad u honestidad.
Ejemplo:
“Me haces sentir ignorado.”
“Me siento triste porque necesito sentirme tenido en cuenta.”
3. Hacer peticiones claras
Pedir acciones concretas en lugar de exigir o esperar que el otro adivine. A veces, pensamos que si el otros nos quiere o le importamos debe leer nuestra mente, es importante ser específicos en lo que queremos así podemos acercarnos más a lo que valoramos y darle claridad a las demás personas sobre cómo podrían ayudarnos a cuidar nuestras necesidades, evitando coherción o manipulación.
Ejemplo:
“Nunca me apoyas.”
“¿Estarías dispuesto a escucharme 10 minutos sin interrumpir?”
Así como todas estas formas conectan, sus opuestos tienden a desconectarnos y a bajar nuestra capacidad de empatía.
3 formas de comunicación que bloquean la conexión y la empatía:
1. Juicios y etiquetas
Reducir a la persona a una característica. Esto nos cierra, queremos defendernos, atacar, son formas que van en detrimento de nuestro auto-concepto.
Ejemplos:
Eres egoísta”, “eres flojo”, “nadie te aguanta”.
2. Culpa, crítica y comparación
Hacer al otro responsable de nuestras emociones o medirlo frente a otros. Todo esto nos cierra, nos paraliza, impacta la confianza en nosotros mismos y los demás.
Ejemplos:
"Por tu culpa estoy así.”
"Mira cómo tu hermano sí puede hacerlo.”
3. Exigencias y amenazas
Buscar obediencia desde el miedo en lugar de conexión. Cuando nos percibimos atrapados, sin opciones o capacidad de elegir vamos a tender a defendernos, atacar, huir, todo esto hacer que nos desconectemos.
Ejemplos:
“Si me quisieras, harías esto.”
“Más te vale que cambies.”
Una frase central de Marshall Rosenberg que resume la intención de la CNV es: "La empatía es una comprensión respetuosa de lo que los demás están viviendo.”
La meta no es evitar el conflicto, sino aprender a permanecer conectados incluso cuando hay diferencias o la vida se pone dificil y esto se logra en comunidad, en repetir una y otra vez, todo aquello que nos conecta y evitar lo que nos desconecta y si nos equivocamos, volver a intentarlo.
Iniciamos un grupo de práctica en julio. Más información acá:





Comentarios